viernes, 31 de agosto de 2007

Mala sangre”

Eran diez cama, cinco contra cinco a lo largo de la sala, al fondo un inmenso balcón terraza daba al parque del hospital y dejaba entrar la luz del sol todo el día.
Era la sala de terapia intermedia de la unidad coronaria, los ochos internados ó habían salido de terapia intensiva ó se estaban preparando para el quirófano ó volvían de él, era un lugar de paso. A Oscar Pérez el infarto casi lo mata pero estaba ahí, recuperándose, y miraba a los demás con curiosidad, quería saber de ellos y charlando con uno y otro en dos tres días se forma una idea de cómo eran: Estaba el maratonista bien cuidado y el bolichero con una buzarda cervecera de veinte litros. El mas joven de cuarenta años y el abuelo de ochenta y cuatro. El miedoso que esperaba su turno para el quirófano y Oscar que no tenía miedo a nada , solo curiosidad de saber por donde pasan las cosas. El que fumó desde chico y el que no fumó nunca. Y ¿ porqué , si eran tan distintos coincidían en un accidente coronario. Más que intrigado, siguió averiguando vida y obra de cada uno y a la noche, después de la cena arriesgó una teoría. A ver ustedes ¿saben por que estamos acá. Se miraron y nadie dijo nada, entonces Oscar dice…” Porque nosotros éramos ¡ese! “, las madres de las chicas les decían… “Que no te vea con ¡ese!”… “Que no me entere que saliste con ¡ese! , ¡ese! que fuma en el recreo del cole…¡ese! que se cree el dueño de la vereda …¡ese! no me inspira confianza.. ¡ese! con carita de ángel, pero es ¡uno!... Y todos se reían porque era cierto, todos se reconocían en algo pero Oscar no estaba sastifecho, tenia que seguir averiguando y la liebre saltó cuando hablando con el maratonista, éste le cuenta de un hijo adolescente que le sacaba el auto de noche y a veces lo dejaba sin nafta. Y cuando lo comentaba con la esposa , ésta lo tapaba , lo había malcriado toda la vida y él se hacia mala sangre y cuando escuchó mala sangre Oscar se reconoció, él también se había hecho mala sangre. Y habló con los demás y a todos les hizo la misma pregunta ¿ y vos porqué te hiciste mala sangre? El bolichero porque recibía intimidación para que se ponga al día con el pago de los impuestos bajo amenaza de cierre. El abuelo porque los hijos le pedían que venda la casa para repartirse la plata. El de cuarenta años que era médico porque la ex mujer le prohibía ver a su hija de diez años, que era lo que más quería en la vida, y así todos se habían hecho mala sangre por algo y ahora sí Oscar sabía porqué estaban ahí. Y ud. ¿de qué se hace mala sangre?

No hay comentarios: